La noche que honró 110 años de amor por estos colores
Demostramos por qué somos la mejor afición de México, Fiel. En este 110 aniversario tiramos la casa por la ventana. Desde las inmediaciones del Estadio Jalisco quedó claro que esta no era una noche cualquiera. La Fiel recibió de manera espectacular al autobús de nuestro equipo entre cánticos, bengalas y una pasión desbordada que acompañó a los jugadores desde su llegada al Monumental. Ese apoyo continuó durante el calentamiento, cuando miles de voces Rojinegras hicieron vibrar cada rincón del estadio. Ya en la salida de los equipos al terreno de juego, un monumental tifo en toda la zona poniente del Jalisco repasó los momentos más importantes de nuestra historia, acompañado por pirotecnia y un impresionante mosaico Rojinegro con una gran “A” al centro, creando una atmósfera que quedará para siempre en la memoria de todos los presentes.
Después de un partido lleno de intensidad, emociones y momentos decisivos que nos mantuvieron de pie y al pendiente hasta el último silbatazo, logramos sumar tres puntos importantísimos al vencer 2-1 a los Tigres de la UANL. Una victoria que nos mantiene, hasta el momento, dentro de los primeros cuatro lugares de la clasificación y que hizo pesar más que nunca nuestra localía en una noche tan especial, en la que celebramos nada más y nada menos que 110 años de historia de Atlas FC.
El once inicial con el que Hernán Crespo afrontó este épico partido estuvo compuesto por Camilo Vargas en la meta Rojinegra; como centrales, Rodrigo Schlegel, Manuel Capasso y Juan José Purata; por los costados, Gustavo Ferrareis como carrilero por izquierda y Duk por derecha; en la contención estuvieron Víctor Hugo Ríos, Édgar Zaldívar y Alfonso González, mientras que en el ataque arrancaron José Martín y Florian Monzón.
Saltamos al terreno de juego del Monumental con todo el apoyo de La Fiel, que hizo vibrar cada rincón del estadio desde el primer minuto. Y el aliento no tardó en dar resultados, pues apenas al minuto 2 se nos marcó una falta a favor por el sector izquierdo del campo. Poncho González tomó el balón y, con su zurda, mandó un centro preciso al borde del área chica, donde apareció Manuel Capasso para elevarse y rematar de cabeza, mandando el balón al fondo de las redes.
¡Gol de Atlas! El Jalisco explotó y la noche de los 110 años comenzaba de la mejor manera posible.
Tigres respondería al minuto 21, cuando Juan Francisco Brunetta logró vencer a Camilo Vargas con un disparo raso que se coló pegado al poste derecho de nuestro arquero. El empate no apagó la fiesta. Con buena posesión de balón, buscando hacer pesar nuestra localía y acompañados en todo momento por los cánticos de La Fiel, los Zorros siguieron insistiendo en busca del segundo tanto. Sin embargo, el marcador ya no se movería durante la primera mitad y nos iríamos al descanso con el partido igualado 1-1.
Mientras nuestros jugadores recibían las indicaciones de Hernán Crespo y se definía la estrategia para afrontar los segundos 45 minutos, en las tribunas se vivía otro momento inolvidable. El Coloso de la Calzada Independencia vibraba con una serenata muy especial: 50 mariachis entonaron Las Mañanitas para celebrar nuestros 110 años. También disfrutamos de un emotivo video en el que distintas leyendas Rojinegras felicitaron al club por este aniversario, además de escuchar la voz histórica del Jalisco, Rafael “El Chango” Almaraz, que se hizo presente en esta celebración.
Fuegos artificiales, banderas gigantes desplegadas por aficionados Rojinegros, la formación del histórico número 110 iluminada desde el terreno de juego por La Fiel, y telones con los años que han marcado nuestra historia, desde 1916 hasta 2026, hicieron del medio tiempo una celebración que difícilmente olvidaremos.
Los jugadores volvieron al terreno de juego para disputar la parte complementaria y el ambiente en el estadio seguía imponiendo. Con mayor posesión de balón, buscando constantemente el arco defendido por Nahuel Guzmán y haciendo pesar nuestra casa, nos acercábamos cada vez más al gol que pudiera darnos la victoria.
Pero al minuto 68 llegó un momento complicado: nos quedamos con diez jugadores después de que Juan José Purata fuera expulsado tras una barrida fuera del área, evitando que el jugador de los regiomontanos quedara de frente al arco de La Academia. En la jugada a balón parado que derivó de esa acción, Camilo Vargas se encargó de detener un disparo que llevaba rumbo de gol y, una vez más, el arquero colombiano mantenía con vida a La AKD.
Con un hombre menos, tocaba resistir. Pero esta noche estaba destinada a ser especial y buscábamos de cualquier forma quedarnos con la victoria.
Al minuto 80, Luis Esteves, quien había ingresado de cambio por Alfonso González, recibió el balón y sacó un disparo que resultó imparable para el guardameta argentino del conjunto regiomontano. La pelota terminó en las redes y el Jalisco volvió a explotar.
¡GOOOOOOOOL! El grito de gol retumbó en todo el Coloso de la Calzada Independencia.
Los universitarios, con un hombre más dentro del terreno de juego, no querían dejar escapar puntos y buscaron en varias ocasiones el arco de Camilo. Pero nuestro Superhéroe Colombiano no estaba dispuesto a dejar pasar ningún balón.
Y entonces llegó uno de los momentos que quedarán para siempre en la memoria de esta noche. Al minuto 82 se marcó una pena máxima en nuestra contra. Desde los once pasos, el número 11 de Tigres, Juan Francisco Brunetta, tomó el balón, se perfiló y se preparó para cobrar.
Lo que no contaba era que frente a él estaba Camilo Vargas, uno de los grandes especialistas en penales de la Liga MX. El colombiano se recostó hacia su lado izquierdo, leyó perfectamente el cobro y detuvo el disparo.
¡CAMILO! ¡CAMILO! ¡CAMILO! era el grito ensordecedor que llenaba las tribunas.
Así, Vargas sumaba el penal atajado número 19 de su carrera en la Liga MX, reafirmándose como el extranjero con más penales atajados en la historia de nuestro balompié, y mantenía al Atlas FC arriba en el marcador.
El árbitro central, César Arturo Ramos Palazuelos, añadió nueve minutos. Nueve minutos que, para quienes estábamos en el Jalisco, parecieron una eternidad. Sabíamos que Tigres se iba a lanzar con toda su fuerza en busca del empate. Ellos tenían un hombre más y nosotros teníamos algo todavía más grande: La Fiel.
Nos plantamos bien, resistimos cada intento y aguantamos hasta el último segundo del tiempo de compensación, hasta que finalmente llegó el momento que todos estábamos esperando: el silbatazo final.
¡GANAMOS! El tablero final marcó 2-1 y sumamos tres puntos. Tres puntos que se quedan en casa. Tres puntos para celebrar nuestros 110 años.
Y entonces, como debía ser, todo el estadio se unió para cantar El Murguero. Porque aquí no se deja de alentar hasta que termina el partido. Y esta noche alentamos hasta el minuto 99.
Ahora tenemos la mira puesta en nuestro siguiente compromiso: Cruz Azul, rival al que visitaremos en la Ciudad de México el próximo sábado 22 de agosto, en punto de las 21:00 horas en el Estadio Banorte.
Y mil veces... ¡Arriba el Atlas!



